lunes, 15 de marzo de 2010

Espasa

Desde la fundación del Ateneo Popular su biblioteca fue el primer elemento puesto a disposición de los socios para iniciar su labor educadora. Comenzó a formarse con donaciones, fórmula de incremento de sus fondos que se mantuvo siempre, pero también se dedicó alguna cantidad de dinero a la adquisición de nuevos títulos.
En el año 1928 el Ateneo se suscribió a la Enciclopedia Universal Ilusrada que estaba editando Espasa. La suscripción significaba ser incluido en una lista a la que se enviaban los tomos a medida que iban apareciendo. El Ateneo Popular fue haciendo frente a los pagos hasta la conclusión de la edición. Vendrían luego los apéndices y más tarde las actualizaciones bianuales.
El Ateneo de Santander, que no había estado suscrito, pero a partir de la guerra contaba con una, pretendió, en los años 40, asumir la suscripción del Ateneo Popular, pero el control de aquella lista que realizaba la, ya entonces, editorial Espasa-Calpe, lo impidió al no poder demostrar que se trataba del mismo ateneo.