lunes, 25 de enero de 2010

Fundación Bruno Alonso

Aunque debería haber aparecido antes, más vale tarde que no llegar, así que toca hablar de la Fundación Bruno Alonso. Por dos razones.
La primera porque la misión de esta fundación es una forma de perpetuar la labor de una persona honesta y con grandes responsabilidades políticas en su momento, que intervino en el estrado del Ateneo Popular, lo cual ya le hace merecedor de una distinción especial.
La segunda razón es que la Fundación Bruno Alonso ha sido la organizadora del II Congreso del Exilio Republicano en Cantabria por un esfuerzo personal de varios de sus miembros, especialmente del presidente José Ramón Saiz Viadero, "culpable" junto con Esther López Sobrado de ambos congresos. Y se merece el reconocimiento de quienes creemos que hay que apoyar esta labor.
Culpabilidades así deberían prodigarse por estas tierras.

domingo, 17 de enero de 2010

En la página web de Cantabria Republicana

Al pie de una foto del monumento a Herrera Oria, en la página de Cantabria Republicana, con el edificio del Ateneo Popular al fondo, aparece el siguiente texto:

Detrás, el edificio del Ateneo Popular (1925), financiado por miembros de la UGT santanderina, que fué incautado, y quemada por los falangistas la mayor parte de la biblioteca en el lugar de la fotografía, tras la caída de la ciudad.

En el que se pueden encontrar varios errores: el edificio es de 1935, no de 1925 como parece querer decir. Es falso que fuera financiado por miembros de la UGT, los hubo entre los muchos particulares que adquirieron bonos, como los hubo de casi todos los partidos, sindicatos, ideologías y creencias. Por último, la quema de los libros de la biblioteca hay que ponerla en el mundo de las leyendas más que la historia.

lunes, 11 de enero de 2010

Sobre las Otras ventanas al mundo

El contenido de la columna Otras ventanas al mundo, aunque puede tener una línea ideológica dominante, pretende reflejar el espíritu del Ateneo Popular y admitir todas las posibilidades políticas, religiosas o sociales, por lo que en ella se pueden encontrar enlaces a posiciones divergentes o drásticamente opuestas, pero esa es la grandeza del Ateneo Popular, admitir a todos sin excluir a nadie, fomentando así el debate y el diálogo, unica forma conocida de acercamiento y comprensión.
No obstante dado que este espacio tiene una capacidad determinada y yo bastante menos, agradeceré cualquier aviso de carencia que detectéis para estudiar su incorporación.

lunes, 4 de enero de 2010

Los libros de la Biblioteca III

Una de las primeras referencias escritas al Ateneo Popular tras el franquismo incluye la historia del lanzamiento de libros a la calle Pedrueca donde eran quemados a la vista de todo el mundo.
Entre las obras que acabaron en aquella pira, estaban los Episodios Nacionales, de Benito Pérez Galdós.
Probablemente sólo las que tuvieran cubiertas como la que reproducimos fueran las arrojadas a la hoguera dada la necesidad que tenían las fuerzas ocupantes del local de acudir a un "fuego reparador".

viernes, 1 de enero de 2010

Las mujeres en el Ateneo Popular I


Las mujeres en el Ateneo Popular tuvieron un alto índice de participación, estaban en todas las secciones, ocuparon (a veces) cargos en la Directiva, crearon una Sección Femenina (a pesar de los ecos franquistas del nombre para los que tenemos cierta edad, era el polo opuesto, perdón, estaba en otra galaxia) y estuvieron actuando desde el primer momento.
Por eso esta bitácora quiere comenzar 2010 rindiendo un homenaje a todas ellas, trabajadoras, madres de familia, señoritas, de izquierdas y de derechas, porque todas ellas tuvieron en común el esfuerzo y la ilusión por un proyecto en el que creían.
No hay una mujer que pueda representar mejor a todas ellas que Matilde Zapata, la infatigable mujer de Luciano Malumbres, al que apoyó en todas las actividades que emprendió, pero muy especialmente en las relacionadas con el Ateneo Popular, incluso después de que abandonara la presidencia en 1928. Matilde siguió apoyándolo desde las páginas de La Región y en actos públicos, según cuentan las crónicas y en el ámbito privado, según me han explicado algunos testigos.
Aún a riesgo de que esto empiece a parecer un espacio sobre libros, no conozco muchas imágenes de Matilde y he optado por esta portada del libro que publicó José Ramón Saiz Viadero en 2007.