lunes, 26 de septiembre de 2011

La Atenas del Norte


El historiador asturiano Ángel Mato Díaz ganó en 2007 el premio Rosario Acuña con este trabajo, La Atenas del Norte. Ateneos, socieadades culturales y bibliotecas populares en Asturias (1876-1937), que al año siguinete publicó la editorial ovetense KRK Ediciones.
A lo largo de sus 256 páginas traza el mapa de asociaciones culturales asturianas en el que aparecen 443 instituciones de este tipo: 62 Ateneos, 234 Sociedades Culturales y 137 Bibliotecas Populares. Aunque de muchas no ha podido obtener más que la constancia de que exisitieron a través de algún comentario suelto o cita aislada.
Le dedica una especial atención al Ateneo Obrero de Gijón, al que la misma editorial y autor dedicaron un título en 2006.
Trabajos como los mencionados o La lectura popular en Asturias (1869-1936) y Las bibliotecas populares en Asturias. A la cultura por la lectura, hacen de este investigador un ejemplo de dedicación a una línea de trabajo de la que, hasta donde yo conozco, carece Cantabria.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Un edificio singular


Tras la guerra incivil de España "alguien" se hizo con la propiedad del edificio del Ateneo Popular y la cedió a la FET y de las JONS.

El Ateneo Popular (1935) es un edificio racionalista, de vanguardia, compacto pero con un interesante juego de volúmenes, que fue concebido para tener una utilidad social práctica. Hoy es una de las obras mas interesantes del patrimonio arquitectónico de Cantabria.

Los tiempos cambian tanto que en estos días nos han presentado un proyecto que pretende ser un dinamizador de la vida cultural de Santander, pero nace de espaldas a la población, a golpe de talonario y cuya arquitectónica resulta frustrante después de lo anunciado.

Y el Ateneo Popular lo proyectó Deogracias Mariano Lastra, nacido en Santander, concejal del Ayunramiento de Santander y en ocasiones alcalde accidental y Presidente del Ateneo Popular de Santander. En definitiva, Santander por todas partes, nada que ver con "el mejor arquitecto del mundo".

Pero ahí está su obra. La arquitectónica y la personal. El Ateneo Popular sí dinamizó la vida cultural de la ciudad, hasta el punto de que en pleno fascismo franquista el Ateneo antagónico, el de Santander (sin Popular) lo reconoció en varias ocasiones, según se puede comprobar leyendo la historia del mismo que escribió Mario Crespo López y editó el Centro de Estudios Montañeses.